El sector avícola ha dedicado grandes esfuerzos en optimizar la calidad de la cáscara, tanto en huevos destinados a la incubación como en huevos destinados al consumo humano. Una vez que la cáscara de huevo ha cumplido su función de protección, se convierte en un subproducto que hay que gestionar. 

Sin embargo, en un alarde de ingenio, investigadores alemanes y australianos han encontrado una nueva aplicación de las cáscaras de huevo, el almacenamiento de energía. 

La idea se basa en aprovechar la composición de las cáscaras y membranas, ricas en carbonato cálcico (CACO3) para obtener calcita. Esta calcita se utiliza en forma de polvo en un ánodo de litio metálico dentro de un electrolito no acuoso, de forma que la solución conduzca la electricidad.

Las pruebas realizadas con este sistema han demostrado una alta eficiencia en la conservación de la energía (hasta un 92% a lo largo de 1.000 ciclos de carga y descarga). El siguiente paso consistirá en la creación de un capacitador litio-ion de bajo coste que incluya el material obtenido de las cáscaras de huevo. 

Leer artículo completo: Minakshi, M., Visbal, H., Mitchell, D., & Fichtner, M. (2018). Bio-waste chicken eggshells to store energy. Dalton Transactions, 47(47), 16828-16834. doi: 10.1039/c8dt03252a