El Comité Permanente de Medicamentos Veterinarios (CPMV), tras reunirse el 19 de junio, ha aprobado la retirada de la autorización de medicamentos veterinarios que contengan óxido de zinc, y no concederá nuevas autorizaciones.

Ya en 2016, el CPMV comunicó sus preocupación por el impacto ambiental que supone el uso de óxido de zinc en el alimento de los cerdos. Si bien, este compuesto resulta beneficioso para la prevención de diarrea, hay cierto riesgo de aumenten las resistencia bacterianas asociadas a su uso, aunque actualmente no se ha podido cuantificar.

Desde el sector porcino de Reino Unido, se argumenta que este periodo de transición de 5 años es insuficiente, y proponen ampliarlo a 10 años.

Fuente: www.agrodigital.com