Laurence Bonafos, economista especialista en avicultura de la Comisión Europea, ha hecho un análisis de la situación de la avicultura de puesta europea, y resalta que la producción aumentó en un 1,2% en 2015-16 y en un 0,6% en 2016-17, aunque ha señalado la posibilidad de que en el presente año no se aprecie un aumento significativo debido al escándalo del fipronilo.

El número de gallinas ponedoras presentes en Europa es inferior al de Ucrania y EE.UU., pero la UE ha mantenido en los últimos años una tasa de autosuficiencia de 102-104%, concentrándose el 75% de la producción de huevos consumidos en Europa, en Francia, Italia, Alemania, España, Países Bajos, Polonia y Reino Unido.

A pesar del incremento de los sistemas alternativos, la producción en jaulas enriquecidas aún ocupa un 55,9% del mercado, seguida por la producción en aviario (25,6%) y campero (13,9%), mientras que la producción ecológica ocupa una cuota de mercado del 4,5%.

Existe una considerable variación en los precios, asociada a la oferta y la demanda, encontrándose en Suecia, Dinamarca y Austria los precios más altos, mientras que en España y República Checa los precios son los más bajos de todos.

No obstante, ha habido un aumento del 24,4% en los precios desde el año pasado, en parte asociado a la escasez ocasionada por la crisis del fipronil. 

Cabe destacar que el comercio transfronterizo en la UE está dominado por Países Bajos, seguido de Alemania, Francia y España, y que la UE es el segundo mayor exportador de huevos y ovoproductos, solo por detrás de Turquía.

Los principales países de destinos de estos productos son Japón y Suiza, viéndose también un aumento en la importación desde países asiáticos como Taiwán y Tailandia.

El futuro de la avicultura de puesta se encontrará con dos retos en el futuro:
  • Satisfacer las demandas del consumidor, pasando a sistemas libres de jaula.
  • El cambio climático, que supondrá un problema para los productores del sur de Europa, que tendrán que enfrentarse al aumento de las temperaturas.