Según los datos oficiales del Registro de Explotaciones Ganaderas (REGA), el sector del huevo español ha experimentado un crecimiento significativo en la última década, habiendo alcanzado un censo de casi 47 millones de gallinas que suponen un incremento del 7% con respecto al 2017. 

Cabe resaltar que la producción en sistemas alternativos (gallinas ecológicas, camperas o criadas en libertad) está ganando cada vez más adeptos, habiendo pasado este segmento del sector de ocupar un 7,1% del mercado en 2016 a un 12,2% en 2017.

Este crecimiento es especialmente llamativo si se compara con el 2007, en el que los sistemas de producción alternativa solo representaba un 3,5%.

No obstante, España con nos encontramos aún muy alejados de la media europea, donde casi el 47% de los animales se crían en sistemas alternativos.

  • En Alemania y Holanda este tipo de producción representa el 93% y el 82%, respectivamente.
  • En Francia e Italia la producción alternativa llega al 35% y 38%, respectivamente.

Con respecto a las explotaciones, solo ha habido un aumento del número de explotaciones en un 2%, con un total de 1.681 granjas. No obstante, sí que ha habido un aumento del tamaño de las mismas, buscando implementar mejoras en cuanto a eficiencia. 

Por su parte, el consumo de huevos ha sido más moderado que en el periodo anterior, aunque, según las  estimaciones del informe de mercados agrícolas, hacia 2030 se habrá producido un crecimiento superior al 7%, siendo Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha y Canarias las comunidades autónomas que menos huevos consumen per cápita.

Las nuevas demandas del consumidor europeo, cada vez más exigente en cuanto a la procedencia y condiciones de producción de los huevos, parece estar marcando una clara tendencia. En este sentido, España ha está demostrando su capacidad y su compromiso, adaptándose gradualmente a las nuevas condiciones y manteniéndose competitivo a nivel nacional y europeo.